Entre las arterias de mi corazón.

Y las ideas vuelan, revolotean a través de mi inundándome los sentidos, las musas vienen y me susurran pequeños poemas entre el lóbulo de mi oreja. Me dejo estar en esta ebriedad inspiradora, escucho ese magma invisible y lo recojo entre las arterias de mi corazón para después respirado y a través de mis manos lo rescribo.

¿Qué, no es la vida sin pasión? El raciocinio adormecido me permite un cortex mas puro, más esencial, mas apropiado conmigo y a la vez me siento más contigo y con el mundo. Me siento viva mientras mi piel florece en medio de este jardín del edén lleno de musos y musas. Las alas de mariposa se batieron, hablaron y la seda transparente de sus lenguas me contiene cada noche, cada día…

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